El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) anunció la implementación de nuevas medidas de seguridad en diversas zonas arqueológicas de México. Estas acciones preventivas surgen tras un incidente registrado en Teotihuacán el pasado 20 de abril, con el fin de salvaguardar la integridad de los turistas y los monumentos.
Como parte fundamental de esta estrategia, se instalaron arcos detectores de metales en los sitios con mayor afluencia turística del país. Entre los puntos intervenidos destacan Chichén Itzá, Tulum, Palenque y Monte Albán, donde el flujo de visitantes nacionales y extranjeros es constante durante todo el año.
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Además de la tecnología de detección, las autoridades establecieron controles adicionales en los accesos principales. De acuerdo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia, estos incluyen revisiones manuales de mochilas, el uso de detectores portátiles y una supervisión rigurosa de vehículos en los estacionamientos oficiales.
En el caso específico de Teotihuacán, se desplegaron múltiples dispositivos en puntos estratégicos y áreas clave del recinto. Esta respuesta institucional busca fortalecer los protocolos de vigilancia en las zonas arqueológicas que presentan mayores retos logísticos por su extensión territorial.

