El Tribunal Supremo de Estados Unidos autorizó este jueves a la administración del presidente Donald Trump a impedir que migrantes soliciten asilo al presentarse en la frontera con México, una decisión que fortalece la estrategia migratoria impulsada por el mandatario para endurecer el control fronterizo.
La resolución fue aprobada por seis votos contra tres, con la oposición de los magistrados de tendencia liberal. El fallo permite reactivar una política que busca reducir el número de personas que las autoridades fronterizas deben procesar para determinar si califican para recibir protección internacional.
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El debate jurídico se centró en definir si un ciudadano extranjero adquiere el derecho a solicitar asilo únicamente al presentarse en un cruce fronterizo o si debe ingresar formalmente a territorio estadounidense. Durante décadas, el gobierno estadounidense interpretó la legislación como un derecho para quienes llegan a la frontera y manifiestan temor de ser perseguidos por motivos de raza, religión, nacionalidad o ideas políticas.
La mayoría conservadora del máximo tribunal concluyó que los migrantes que permanecen en México no pueden considerarse como personas que han “llegado” al país solo por intentar ingresar sin éxito. Con esta interpretación, el gobierno podrá rechazar solicitudes antes de que los solicitantes crucen a territorio estadounidense.
La decisión se suma a otro fallo emitido el mismo día por el Supremo, que avaló la revocación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para inmigrantes haitianos y sirios. Con ambas resoluciones, el tribunal respalda medidas clave de la política migratoria restrictiva promovida por la administración Trump, que podrían afectar a cientos de miles de personas.

