El impulso turístico generado por la expectativa del Mundial de Futbol 2026 no logró estabilizar las finanzas del proyecto ferroviario, el cual reportó pérdidas del Tren Maya por 867 millones de pesos durante el segundo trimestre del año. Esta cifra no contempla los subsidios otorgados por el erario para sostener su funcionamiento.
De acuerdo con los estados financieros del periodo abril-junio, los ingresos por servicios sumaron apenas 117 millones de pesos. En contraste, los costos operativos escalaron a 985 millones de pesos, evidenciando un déficit estructural en la obra emblemática del sureste mexicano.
TE PUEDE INTERESAR: Proponen pensión para mascotas en CDMX tras separación de parejas
Junio se consolidó como el mes más crítico para la administración del ferrocarril. A pesar del periodo vacacional y la promoción internacional, los ingresos por boletaje fueron los más bajos del trimestre, mientras que los gastos de mantenimiento llegaron a su punto máximo.
Según datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, la sostenibilidad de los proyectos de infraestructura requiere un equilibrio entre demanda y gasto corriente, punto que el ferrocarril aún no alcanza. Las pérdidas del Tren Maya reflejan la dificultad de convertir el flujo de visitantes en rentabilidad inmediata.
Factores externos como la presencia de sargazo en las costas de Quintana Roo y la falta de conectividad de última milla en las estaciones han limitado el uso del transporte. Estos elementos han provocado que la demanda sea menor a la proyectada originalmente por el Gobierno Federal.

