El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, viajó junto al presidente Donald Trump a China para participar en una reunión oficial con el mandatario chino Xi Jinping. El viaje llamó la atención debido a que Rubio continúa sancionado por el gobierno chino desde su etapa como senador republicano.
Durante varios años en el Senado estadounidense, Rubio mantuvo una postura crítica hacia China. El político señaló en repetidas ocasiones que las acciones de Pekín representaban riesgos para los intereses de Estados Unidos, especialmente en temas relacionados con derechos humanos y seguridad internacional.
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En 2020, el gobierno chino impuso restricciones de entrada a varios funcionarios estadounidenses, entre ellos Rubio. La decisión ocurrió después de que Washington aplicara sanciones contra integrantes del Partido Comunista Chino por presuntos abusos contra la comunidad uigur en Xinjiang.
Ese mismo año, China volvió a incluir al entonces senador republicano en otra lista de sanciones. La medida respondió a las acciones tomadas por Estados Unidos relacionadas con la situación política y las protestas registradas en Hong Kong durante 2019.
En aquel momento, Rubio reaccionó con comentarios irónicos en redes sociales tras conocer las restricciones impuestas por Pekín. Sus declaraciones se difundieron ampliamente debido a la tensión diplomática entre ambos países.
A pesar de las sanciones, Rubio abordó el Air Force One junto al presidente Trump para participar en el encuentro bilateral con Xi Jinping. El viaje representa la primera visita oficial de un mandatario estadounidense a China desde 2017.
Desde que Rubio asumió como secretario de Estado en enero de 2025, China no ha retirado formalmente las sanciones en su contra. Sin embargo, autoridades chinas han señalado que dichas medidas estaban relacionadas específicamente con su labor previa como senador.

