Un grupo de investigadores desarrolló un robot ligero que podría mejorar la movilidad de niños con atrofia muscular espinal (AME). El dispositivo permitió que seis menores lograran ponerse de pie sin ayuda después de varias semanas de entrenamiento especializado.
El avance fue presentado en la revista científica Nature y contó con la participación de universidades de China y del Massachusetts Institute of Technology en Estados Unidos. Los especialistas consideran que esta tecnología puede representar una nueva alternativa para fortalecer músculos y mejorar la calidad de vida de pacientes con esta enfermedad.
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La atrofia muscular espinal provoca una pérdida progresiva de neuronas motoras. Esto ocasiona debilidad muscular y dificultades para realizar movimientos básicos como sentarse, caminar o sostener la cabeza. Aunque existen terapias físicas para tratar los síntomas, muchos tratamientos requieren equipos grandes y poco prácticos para los niños.
Con el objetivo de ofrecer una solución más accesible, los investigadores diseñaron un pequeño robot portátil para la rodilla. El dispositivo pesa menos de un kilogramo y fue creado especialmente para menores con AME tipo II, considerada una forma intermedia de la enfermedad.
El ensayo clínico incluyó a seis niños de entre seis y diez años. Todos presentaban dificultades para levantarse desde una posición sentada sin apoyo externo. Durante el estudio, los participantes realizaron ejercicios de resistencia utilizando el robot cinco veces por semana durante seis semanas.
A diferencia de otros exoesqueletos que ayudan al movimiento reduciendo esfuerzo, este dispositivo aumenta deliberadamente la resistencia. El objetivo es estimular los músculos para generar una adaptación neuromuscular más duradera y fortalecer el cuerpo con el tiempo.
El robot utiliza un sistema de amortiguación que regula la resistencia en cada movimiento de la rodilla. Además, puede ajustarse según las necesidades específicas de cada pierna para encontrar el nivel adecuado de entrenamiento en cada paciente.
Los investigadores observaron mejoras importantes tras el periodo inicial. Los seis niños pudieron levantarse sin ayuda del robot. También se registró una mejor función en las rodillas y un incremento cercano al 19 por ciento en el volumen muscular de los cuádriceps.

