Sergio Pérez concluyó el Gran Premio de Barcelona en la decimocuarta posición. El mexicano enfrentó una carrera complicada en la que el ritmo de su monoplaza no fue suficiente para pelear por los puntos.
La competencia transcurrió sin incidentes importantes para Pérez, quien logró mantenerse en pista durante toda la prueba. Sin embargo, las estrategias implementadas no generaron el avance esperado.
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Los abandonos registrados durante la carrera ayudaron al piloto a ganar algunas posiciones respecto a su lugar de salida. Aun así, permaneció lejos de los primeros puestos de la clasificación.
El aspecto más destacado para Cadillac fue la confiabilidad del auto, que volvió a completar el recorrido sin problemas mecánicos. El equipo buscará seguir evolucionando en las próximas fechas del campeonato.

