Una prueba de ADN será uno de los elementos periciales centrales en la investigación iniciada por la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas, tras el embarazo de una niña de 11 años en Matamoros, quien se encontraba aproximadamente en el quinto mes de gestación.
La menor permanece bajo atención médica luego de que se le practicara una interrupción del embarazo, procedimiento en el que participaron personal del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), la Fiscalía y la madre de la niña.
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De acuerdo con las investigaciones, la Fiscalía ya cuenta con muestras genéticas que serán analizadas y cotejadas con las de personas consideradas dentro de las distintas líneas de investigación.
El estudio permitirá establecer la filiación biológica del embarazo y podría aportar elementos relevantes para determinar qué ocurrió con la menor y esclarecer la posible comisión de un delito.
Entre las personas mencionadas durante las indagatorias se encuentra el padrastro de la niña, identificado como Sirenio, así como otros familiares. Sin embargo, hasta el momento ninguna autoridad judicial ha determinado responsabilidad penal contra alguno de ellos.
El padrastro, por su parte, ha negado públicamente cualquier participación en los hechos.

