Después de los 50 años, los cambios relacionados con la menopausia hacen especialmente importante cuidar la salud de los huesos. Una alimentación adecuada y mantenerse activa son parte de las medidas preventivas.
La vitamina D destaca por su función en la absorción de calcio y fósforo, nutrientes esenciales para mantener una estructura ósea saludable. Una deficiencia prolongada puede favorecer el debilitamiento de los huesos y elevar el riesgo de osteoporosis.
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La ENSANUT Continua 2022-2024 reportó que 38.5 por ciento de las mujeres de 12 a 49 años presentan deficiencia de vitamina D. Aunque los datos no incluyen directamente a mujeres mayores de 50 años, el nutriente mantiene relevancia durante la menopausia y la posmenopausia.
El salmón, atún, huevo, queso y productos lácteos fortificados son algunas fuentes de vitamina D. Combinar una dieta balanceada con ejercicio regular y revisiones médicas puede ayudar a conservar la movilidad y fortalecer los huesos.

