El ajolote del altiplano es un anfibio que habita en regiones montañosas de México, especialmente en humedales, arroyos y lagunas. Esta especie, conocida como Ambystoma velasci, desempeña un papel importante en el equilibrio ecológico de estos entornos. Su presencia también se registra en Áreas Naturales Protegidas, donde encuentra condiciones adecuadas para su desarrollo y conservación.
Una de sus características más destacadas es su capacidad de desarrollarse de dos formas. Puede completar su metamorfosis y vivir en tierra, o permanecer en estado acuático durante toda su vida, proceso llamado neotenia. Esta adaptación le permite participar en distintas funciones ecológicas a lo largo de su ciclo de vida, tanto en ambientes acuáticos como terrestres.
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El ajolote contribuye al control de poblaciones de invertebrados y forma parte de la cadena alimenticia. Además, es muy sensible a los cambios en su entorno, como la calidad del agua y la temperatura. Por ello, se considera un indicador natural del estado de salud de los ecosistemas donde habita.
A pesar de su relevancia, enfrenta amenazas como la pérdida de hábitat, la contaminación y el cambio climático. También influyen la introducción de especies exóticas y la modificación de su entorno natural. Especialistas destacan que proteger a esta especie implica conservar los ecosistemas de montaña y los cuerpos de agua, fundamentales para la biodiversidad.

